viernes, 13 de mayo de 2011

La llaman mi Muchacha... Águila bebe abandonada...

Meet Joe Black Soundtrack (Someone Else)

EL JUEGO DE LA VIDA


Este juego viene con instrucciones muy claras y precisas, las cuales voy a compartir y descifrar junto a Ustedes.  Para comenzar de una vez y sin más retraso, porque ya hemos perdido bastante tiempo; pero no se preocupen, este juego es para todas las edades, desde , neonatos, bebes hasta ancianos, además no tiene que pertenecer a ninguna religión en especial, solamente saber y concientizarnos de que existe un DIOS.
Sin más preámbulos aquí les doy las instrucciones:
Primero que nada, tenemos que saber que  todos y cada uno de nosotros vamos a entender a nuestra vida como un Plan Divino y acto seguido les explicaré en que consiste: La palabra Plan da la sensación de algo ordenado, proyectado, o sea, nada improvisado; alguien que desarrolla un Plan antes de una acción, esta justamente ordenando esa actividad a la cual volcara su energía.
Por supuesto Dios es Ordenado y al formalizar Su Creación estableció un Orden y Planifico el desarrollo de cada una de sus partes.
Dios es Perfecto, por consiguiente, el Plan Divino para Su Creación es la Perfección.  Todo lo que no manifieste ese estado no esta alineado con el Plan Divino. Todo lo que no contribuya en alguna forma a traer Perfección no esta colaborando y no forma parte del Plan Divino.
Lo que suceda en nuestras vidas que no este Perfecto, no es parte del Plan que Dios ideo para nosotros, y cada vez que utilizamos las herramientas que el Padre nos ofreció para retornar, a través de la purificación y transmutación, a la Perfección de nuestras vidas estaremos colaborando activamente en el retorno al Plan Divino. El Plan de Dios para el Universo, para el Planeta, para cada individuo esta basado en la misma premisa LA PERFECCIÓN”.
Cuando surgieron planes humanos (libre albedrío) que no estuvieron de acuerdo con el Plan Divino, creció la separación de los Intereses y Asuntos de DIOS, sumergiéndonos entonces  en seres terrenales  egoístas, personales y creyéndonos dueños de nuestros supuestos propósitos, actos  e intereses propios.
El Plan Divino desea Felicidad para toda vida existente.
Es menester destacar que de forma científicamente comprobada dentro de este PLAN DIVINO, nosotros somos seres espirituales y como tales somos eternos.  Acto seguido debo explicarles que antes de reencarnar o volver a la tierra una vez más mediante ese maravilloso Plan, cada uno de nosotros venimos con nuestras instrucciones de lo que vamos a hacer en ésta vida, conociendo de antemano quienes serán nuestros padres, donde viviremos, que tipo de vida llevaremos y lo más importante el propósito de estar nuevamente aquí, que no es otro que el pagar nuestras deudas o Karmas de esas vidas anteriores.
El hombre genera alguna forma de karma (efecto de acciones pasadas en ésta o previas vidas) desde el despertar hasta el momento del sueño; es decir, desde el nacimiento hasta la muerte. No puede permanecer quieto sin generar karma.¡Quienquiera que sea, no podrá evitar esta situación por ningún medio! Pero cada uno debe entender claramente cuál es el tipo de karma en el que se encuentra ubicado y por tanto todo lo que conlleva esta situación.   La buena noticia es que mediante estas nuevas vidas que se nos ofrecen como segundas, terceras o infinitas oportunidades, podremos pagar nuestros Karmas, unos más rápido que otros, pero a la final, todos lograremos cancelar esas deudas terrenales y salir indemne (ileso). 
Vamos a adentrarnos más en el significado del Karma. La mayoría de nosotros reconoce la validez de la causa y el efecto como regla general y la base del método científico moderno. Es fácil aceptar que toda causa tiene un efecto y que, todo lo que ocurre en la vida posee una serie de causas conectadas a una serie de efectos. Apretamos el switch de  la llave de la luz y la luz se enciende. Tendemos entonces a ver las diversas causas y efectos en términos lineales como una interminable cadena de causas y efectos. La realidad de causa y efecto es mucho más sutil y compleja que eso.
Podemos sostener que causa y efecto son, en esencia, simultáneos. En el instante en que creamos una causa, ya está contenido el efecto, como si fuera una semilla plantada en la profundidad de nuestras vidas. Pero si bien este efecto es plantado en el mismo instante en que la causa es creada, puede que no aparezca instantáneamente. El efecto sólo se manifiesta cuando aparecen las circunstancias adecuadas. Supongamos que una bellota cae al suelo y queda sepultada en él. Puede tomar décadas para que un poderoso roble manifieste el efecto completo de esta causa. Entonces, a pesar de que el efecto sea simultáneo, a pesar de que ha sido la causa para que crezca el roble, éste no crecerá sino hasta varios años más tarde. Mientras que el efecto último del roble estaba contenido en la bellota, le llevó años de lluvia y sol para alcanzar las circunstancias adecuadas y que el árbol creciera. O, para tomar un ejemplo negativo, supongamos que uno come alimentos altos en contenido de colesterol durante un período de tiempo. Puede que tarde muchos años en aparecer los efectos destructivos, la arteriosclerosis y las enfermedades coronarias. Los seres humanos realizamos infinidad de causas cada día a través de nuestros pensamientos, palabras y acciones y, por cada causa, recibimos un efecto. Pero puede que este efecto también demore un largo tiempo en manifestarse.  De manera similar, no podemos esperar obtener un buen resultado si llevamos a cabo una mala acción y, si llevamos a cabo una buena acción no  obtendremos  de ella una mala reacción.  El tipo de semillas que plantemos  será el que determine lo que vayamos  a cosechar.
También entra en el juego un comodín para nosotros aquí en la tierra, la cual deberíamos ver como una escuela, y no es otro que el dharma.
Dharma Es una palabra sánscrita (es el idioma más antiguo de todos los idiomas de la familia indoeuropeo. Literalmente quiere decir ‘perfectamente hecho’: sam: ‘completamente’; kritá: ‘hecho, obra,’ de la raíz kri; está emparentado con la palabra karma: ‘acción’, y con el latín crīmen: ‘hecho discernible’.). Es una lengua clásica de la India y un lenguaje litúrgico del vedismo o brahmanismo o hinduismo, el budismo y el jainismo.  Significa “ley natural” o “realidad”’. Se utiliza en casi todas las doctrinas y religiones. También se conoce el dharma como”camino de las grandes verdades”. También hace referencia al “‘orden social”, “conducta adecuada” o “virtud”.
Como hemos podido observar El Dharma tiene varios significados, en pocas palabras es como algo establecido o firme, figurativamente: “sustentador, apoyo” (en el caso de deidades) y en sentido más abstracto, es similar al término griego nomos, “norma fija, estatuto, ley”.  Son en pocas palabras los actos positivos que hacemos en este plano y que ayudan a equilibrar la balanza.  Con esto quiero decir que con dharmas podemos pagar karmas y así poco a poco o aceleradamente dependiendo de la grandeza del dharma que nos nazca del alma realizar.  Debe entenderse como acto la realización por nuestra parte y sin que nadie nos lo exija el hacer un  acto puro hacia el prójimo sin esperar nada a cambio.
Una vez que sabemos que es el Karma y que es el Dharma, pasaremos ahora a hablar de algo que a ninguno de nosotros nos gusta hablar, es más,  tratamos por todos los medios de evadir cualquier conversación o pensar siquiera en ello, y no es más que La Muerte. 

En este Juego, una de las lecciones más importantes para poder llevar a buen puerto nuestra alma ó espíritu  es aprender a ser independientes, a comprender la libertad. Eso significa tener independencia de los compromisos, de los resultados, de las opiniones y de las expectativas. Romper los compromisos conduce a la libertad, pero eso no quiere decir abandonar una relación de amor importante, una relación que sea alimento para el alma.

Lo que quiere decir es terminar con la dependencia de cualquier persona o cosa. El amor no es nunca una dependencia. El amor es un estado absoluto, incondicional y eterno que no exige nada a cambio. Es importante que se quiera y se cuide consecuentemente, por lo que no debe permanecer en una relación destructiva, aunque crea que quiere a la otra persona. Puede que la conexión con esa persona no funcione por los problemas de ella, por su falta de comprensión o de voluntad propia, pero es importante recordar que el amor es eterno. Tendrá muchas más oportunidades de que le salga bien.
Vea a la otra persona con claridad y no la ponga en un pedestal. Sus padres, sus profesores y sus figuras de autoridad son personas como usted. Tienen sus miedos, sus dudas, sus preocupaciones y sus imperfecciones. También tienen sus objetivos, y a veces usted puede ser un títere en sus manos. Considéreles como a iguales, como a hermanos. Sus juicios no tienen un peso especial. Considere las opiniones que emitan. Tal vez sean sensatas, acertadas. Pero también es posible que sean erróneas.  Si entendemos esto tranquilamente y tal cual nos lo expresa el Dr. Brian Weiss, en su famoso  libro MUCHAS VIDAS, MUCHOS  SABIOS, o en su otro gran libro MENSAJE DE LOS SABIOS, de los cuales he sacado fragmentos para hacer más fácil la comprensión de tan importante  tema como lo es la REENCARNACIÓN, estoy segura que por lo menos  la semilla de la duda se ha sembrado y muchos de los que hoy están leyendo este libro, podrán constatar la veracidad de lo que aquí se ha escrito.
Ahora bien, ¿Que hay con respecto a la Iglesia Católica y el esfuerzo tan grande por desacreditar todo lo relacionado con la reencarnación?
El impacto psicológico de la reencarnación puede ser la mejor explicación. Una persona que cree en la reencarnación asume responsabilidad por su propia evolución espiritual a través del renacer. El o ella no necesitan sacerdotes, confesionarios o rituales para evitar la maldición (ideas estas que por cierto no son parte de las enseñanzas de Jesús). Esa persona necesita solamente ocuparse de sus propios actos hacia el mismo y hacia los demás. Creer en la reencarnación elimina el miedo al infierno eterno que la Iglesia usa para disciplinar a su rebaño. En otras palabras, la reencarnación directamente socava la autoridad y el poder de la dogmática Iglesia. No es de extrañar entonces que la reencarnación ponga a los Defensores de La Fe tan nerviosos.
La criminal eficiencia de la Inquisición demostró ser efectiva. La persecución por parte de la Iglesia institucional amedrentó nuestra psiquis colectiva y nos rodeó de una cerca invisible que separa lo que es seguro de lo que es peligroso de creer. Desde entonces, las personas que albergan ideas prohibidas han aprendido a mantener esos pensamientos para ellos mismos. Nuestra memoria cultural aun recuerda el miedo a la represión por ser asociado públicamente con cualquier práctica de ocultismo, por usar los poderes psíquicos, o por creer en la reencarnación.
He aquí la fuente del doble estándar moral. No es sorpresa entonces que muchas personas hoy creen en la reencarnación privadamente pero temen que si se hace público, ellos serán atacados por ser rara –la palabra moderna para herejía. Tal vez si comprendemos de donde viene ese miedo, podremos negarle su control sobre nosotros y apagar esa cerca invisible.  Entonces cuando nuestros niños hablen de vidas pasadas, podamos seguir nuestro corazón y no nuestros miedos –y les creamos.
LA VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE SERÁ ETERNA
No terminará nunca. ¿Alguna vez miró una película que era tan buena que no quería que terminara jamás?
¿Alguna vez saboreó un postre tan dulce que quería que durara y durara? ¿Tuvo alguna vez una relación tan gratificante que deseó que continuara para siempre? La vida eterna será así de buena, ¡y mejor! Nunca terminará. "Dios nos ha dado vida eterna;" escribió Juan, "y esta vida está en su Hijo" (1 Juan 5:11).
Jesús enseñó que la vida eterna involucra todo lo positivo y nada de lo negativo. Dios nos ama y desea lo mejor para nosotros, ahora y por la eternidad.
Qué triste que algunas personas no aprovechan todo lo que Él ha provisto.
Según la teoría de la reencarnación, el alma del hombre o la conciencia, sobrevive la muerte y retorna en intervalos variantes para nacer en otro cuerpo físico con el propósito de crecer en conocimiento y sabiduría. Parte de la creencia sugiere que todos experimentamos la vida como hombres y mujeres miembros de varias razas, clases económicas y sociales.
A veces nos preguntamos de donde vienen nuestros dones, aficiones o fobias. Pueden tener su raíz en una vida pasada. Alguien que ha sido ahogado en una vida pasada, puede desarrollar una fobia al agua en esta vida. Mediante la hipnosis se puede visualizar este suceso y así resolverlo. 
Tenemos que volver a nacer otra y otra vez para aprender de los fallos que hemos cometido en nuestras vidas. Los daños que hacemos a una persona, vamos a sufrir nosotros mismos en la próxima vida.
Personas que han sido regresados a vidas pasadas mediante la hipnosis han confirmado que sus familiares, amigos y enemigos han sido de alguna manera relacionados con ellos en vidas pasadas también. Siempre son las mismas almas con las que aprendemos nuestras lecciones. 
Aquí es importante que todos comprendamos que a lo largo de nuestras múltiples reencarnaciones, siempre nos encontraremos en las siguientes vidas con las mismas personas con las que hemos estado jugando, bien sean a las que por algún motivo hemos hecho daño ó a las que nos lo hicieron a nosotros y nos veremos toda la eternidad, hasta lograr alcanzar nuestra meta, eliminar los karmas y así “pagar nuestras deudas”.  Para clarificar un poco más esta escenario debemos entender que siempre reencarnaremos como seres humanos, nunca como un ser inferior a nosotros (un insecto, o un animal), no, jamás es así.  No podemos bajar nuestra creación de su origen y pagar karmas en formas de insectos.  Continuando con la explicación si fuimos hombres en otra vida, fácilmente podremos ser mujer en una nueva vida o volver como hombre, todo depende del PLAN DIVINO.  Igualmente cuando hacemos referencia a que siempre nos encontramos los mismos, nos referimos a que si en otra vida fuimos el padre de alguien ahora podremos ser su mejor amigo, ó un tío, o sencillamente el socio que tiene o hasta la esposa o porque no podría fácilmente ser un hijo. Y así sucesivamente nos iremos encontrando en esta vida las mismas almas para así poder saldar nuestras deudas kármicas, o ellos saldar las que tienen con nosotros.

CRISTIANISMO Y REENCARNACIÓN

Ya hablando del Cristianismo, la religión con más penetración en occidente, se ha encontrado diversas posturas. Sería un error el afirmar que el Cristianismo nunca abrazó la idea de la reencarnación. En sus orígenes se encuentran numerosas alusiones al tema, formando parte de las enseñanzas secretas de la Iglesia en sus inicios. Incluso se contaba que San Juan Bautista fue reconocido por Jesús como el Profeta Elías reencarnado.
Se ha dicho que la reencarnación había sido condenada por la Iglesia; esto es falso. Un Concilio ha dicho que aquél que proclamara haber vuelto a la tierra por encontrarse a disgusto en el cielo sería anatematizado (excomulgado, maldecido); pero lejos de condenar la reencarnación, esta advertencia del Concilio (Convención, Conclave) indica, por el contrario, que formaba parte de las enseñanzas, y que si había quienes volvían voluntariamente a reencarnarse, no por encontrarse a disgusto en el cielo, sino por amor al prójimo, el anatema (la maldición) no podía afectarles. Por último, según las enseñanzas de la Iglesia Católica Romana, que ha guardado mucho menos la tradición esotérica que la Iglesia Ortodoxa Rusa, transcurre un lapso considerable entre el juicio posterior a la muerte y el juicio final, siendo precisamente tras el juicio final cuando los espíritus deben recibir, según el catolicismo, su destino definitivo. Hasta este momento puede haber cambios en la evolución del espíritu, en el tiempo que pasa entre estos dos juicios. ¿Y qué hace el espíritu durante el tiempo que transcurre entre estos dos juicios? Se puede admitir que el cielo, el infierno y el purgatorio son estados que pueden vivirse en forma material, hasta me atrevo a decir que es aquí en la tierra, escuela ó cárcel (como la quieran llamar), que pagamos o pasamos por todos esos tormentos; pues de hecho es aquí que venimos a pagar deudas de otras vidas o de ésta misma; ésta era la enseñanza de muchos teólogos como Swedenborg, e incluso del propio Mahoma, que sin embargo no profesaba a toda forma de esoterismo tradicional, pero indica que había sido verdaderamente informado, en su capítulo «Las mujeres del Corán», que el Cristo volvería al final de los tiempos para juzgar a los vivos y a los muertos.
Cuando, después de la muerte, el alma deja su cuerpo, ella entra en una situación extraña, de difícil aceptación. Realmente, no está hecha para existir como fantasma, y le cuesta adaptarse a las condiciones nuevas y no naturales para ella. Por eso, para destruir todas las consecuencias letales del pecado, Dios quiso que los hombres creados por Él, llegaran a la resurrección. Esto pasará durante la segunda venida de Nuestro Salvador, cuando, por Su Omnipotente Palabra, el alma de cada hombre retornará a su reconstruido y renovado cuerpo. Repetimos, ella entrará no en una nueva envoltura, sino que se unirá precisamente con el cuerpo, que le pertenecía antes, pero renovado e incorruptible, adaptado a las nuevas condiciones de existencia.
En cuanto al estado temporal del alma, desde su separación del cuerpo hasta el día de la resurrección universal, las Sagradas Escrituras enseñan que el alma sigue viviendo, sintiendo y pensando. "Dios no es Dios de los muertos, sino de los vivos, ya que para Él todos viven," dijo Cristo (Mat. 22:32; Ecles. 12:7). La muerte, siendo una separación temporal con el cuerpo, es mencionada en las Sagradas Escrituras como partida, separación, dormición (2 Ped. 1:15; Filip. 1:23; 2 Tim. 4:6; Hech. 13:36). Está claro que la palabra "dormición" (sueño) se refiere no al alma, sino al cuerpo que después de la muerte como si descansara de sus tareas. El alma, en cambio, separándose del cuerpo, sigue llevando su vida consciente como anteriormente.
La corrección de estos conceptos se ve en la parábola del Salvador sobre el rico y Lázaro (Luc. cap. 16) y del milagro en el monte Tabor. En el primer caso, el rico del evangelio, que se encontraba en el infierno, y Abraham, que se hallaba en el paraíso, discutían la posibilidad de enviar el alma de Lázaro a la tierra a los hermanos del rico, para prevenirles del infierno. En el segundo caso, los profetas Moisés y Elías, que vivieron mucho antes del nacimiento de Cristo, hablaban con el Señor sobre sus futuros sufrimientos. Además Cristo dijo a los judíos, que Abraham vio Su llegada, evidentemente desde el paraíso, y se alegró (Juan 8:56). Ésta frase no tendría sentido si el alma de Abraham se encontrara en su estado inconsciente, como enseñan algunas sectas sobre la vida del alma después de la muerte. El libro de la Revelación (Apocalipsis), en palabras ilustrativas, relata como las almas de los bienaventurados en el Cielo reaccionan ante los hechos que acontecen en la tierra (Apoc. Cap. 5-9). Todas estas partes de las Escrituras nos enseñan a creer que la actividad del alma continúa después de la separación con el cuerpo.
Además las Escrituras enseñan, que después de la muerte, Dios designa al alma un lugar para su permanencia temporal, de acuerdo a lo que se merecía ella, viviendo en el cuerpo: el paraíso ó el infierno. La designación del lugar es precedida por un así llamado juicio "personal." El juicio personal debe diferenciarse del juicio "universal," que se producirá al finalizar el mundo. Sobre el juicio personal las escrituras enseñan: "Es fácil para el Señor en el día de la muerte darle al hombre lo que se merece por sus hechos" (Sirah. 11:26) y continúan: "El hombre debe una vez morir y luego el juicio" — aparentemente individual (Heb. 9:27). Hay fundamentos para suponer que en el estado inicial, después de la muerte, cuando el alma cae por primera vez en condiciones nuevas para ella, necesita la ayuda y guía de su Ángel de la guarda. Así p. Ej. En la parábola del rico y Lázaro, se cuenta que los Ángeles tomaron el alma de Lázaro y la llevaron al Cielo. Según las palabras del Salvador, los Ángeles se ocupan de "estos pequeños" — los niños (en el sentido directo e indirecto).
Sobre el estado del alma hasta la resurrección universal la Iglesia Ortodoxa enseña: "Creemos que las almas de los muertos, gozan o sufren según sus acciones. Separándose del cuerpo, inmediatamente pasan a la alegría o a la tristeza y la congoja. Sin embargo, no sienten ni gozo perfecto, ni perfecto suplicio ya que esto lo recibirá cada uno sólo después de la resurrección universal, cuando el alma se reúna con su cuerpo, en el cual vivió virtuosamente o viciosamente" (Epístola de los Patriarcas orientales sobre la fe Ortodoxa, punto18).


ASÍ ES LA VIDA...APRENDAMOS A JUGAR


Quiero dedicar este Blog a las enseñanzas que he obtenido sobre el significado de dos palabras en extremo importantes, la vida y la muerte, que han sido el motor más poderoso para abordar con esfuerzo este camino. Ellos lo saben, mi padre, mi esposo y sobre todo a mis seres queridos que ya no se encuentran en este plano conmigo, en especial al ser más maravilloso que haya podido conocer, mi querida madre (ahora también unida a mis seres queridos que ya no están aquí). Por la fuerza de su presencia, porque siempre que emprendo algo, están allí para alentarme a salir exitosa en este llamado 
ASÍ ES LA VIDA...APRENDAMOS A JUGAR
Bien, quiero compartir con ustedes los beneficios especiales que recibí durante mis 42 años de juego, en este plano terrenal. Quiero y necesito compartir con Ustedes este juego tan maravilloso y a la vez complicado, pero con gratificaciones y casi imposibles de explicar enseñanzas.  Pero con el favor y gracia de Dios Todo Poderoso, se que podré llegarles a todos los que hoy están leyendo y van a aprender a jugar también; y de cierto les digo que una vez que hayan entendido como se debe jugar, habrán logrado llegar a la meta airosamente y serán gratificados de la forma más poderosa y bella que jamás hayan imaginado.
Siento que es una misión encomendada a mi persona a raíz de la pérdida de mi madre, que a escasos seis meses de su partida, hoy yo pueda estar totalmente tranquila, claro no les niego que la extraño y necesito profundamente y ella lo sabe, pero hoy con certeza les digo que yo lo superé y estoy contenta porque sé que ella al igual que todos los que ya partieron también lo están.
Por eso quiero compartir con todos Ustedes esta alegría que me llena y hace sentir cosas que jamás hubiese imaginado sentir, y la forma como se que debo ayudar es guiándolos y enseñándoles de una manera lógica y fácil a jugar  a vivir. Uds.; Antes quiero decirles que todo lo que leerán en este libro humildemente escrito por alguien que  jamás había escrito libro alguno, está científicamente comprobado y sustanciado y es cien por ciento comprobable por todos y cada uno de los que hoy me están inspirando a escribirlo, Ustedes.